No todos tenemos el mismo reloj interno. Hay personas que se despiertan llenas de energía al amanecer y otras que no son ellas mismas hasta media tarde. A esa preferencia natural por un horario u otro se la llama cronotipo, y es uno de los rasgos mejor estudiados de la ciencia del sueño.
De dónde sale tu cronotipo
Tu cuerpo funciona con ritmos de unas 24 horas, los ritmos circadianos, coordinados por un pequeño grupo de neuronas del hipotálamo que actúa como reloj maestro. Ese reloj se sincroniza sobre todo con la luz, pero su ajuste de fábrica varía de una persona a otra. En el cronotipo influyen varios genes, la exposición a la luz y la edad: los niños suelen ser madrugadores, los adolescentes se vuelven cada vez más nocturnos y, a partir de los veintitantos, el reloj empieza a adelantarse de nuevo poco a poco.
En qué se inspira este test
Las preguntas se inspiran en los cuestionarios que usan los investigadores para medir el cronotipo, como el de matutinidad y vespertinidad de Horne y Östberg, publicado en 1976. Esos cuestionarios preguntan por tus horarios ideales, por tu nivel de energía a distintas horas y por cómo cambian tus hábitos cuando no tienes obligaciones. Este test es una versión divulgativa y simplificada: sirve para orientarte, no como medición clínica.
El jet lag social
El cronobiólogo alemán Till Roenneberg acuñó el término jet lag social para describir la diferencia entre el horario que marca tu reloj biológico y el que te imponen el trabajo o los estudios. Quien duerme dos horas más el fin de semana que entre semana vive, en la práctica, como si cruzase dos husos horarios cada lunes. Es más frecuente en los búhos y se asocia a más cansancio y peor rendimiento.
En España el tema tiene un interés especial: desde 1940 usamos la hora de Europa central, aunque por posición geográfica nos correspondería la de Reino Unido y Portugal. Eso hace que amanezca y anochezca más tarde de lo que marcaría el sol y es uno de los motivos por los que nuestros horarios son tan tardíos. Si quieres saber qué hace tu cuerpo cuando por fin duerme, lee nuestro artículo sobre las cosas increíbles que tu cuerpo hace mientras duermes.
Cada respuesta suma puntos a uno de estos perfiles. Al terminar, el test te muestra el que más se parece a ti.
🌅Alondra
Tu reloj biológico va adelantado: te despiertas con facilidad, rindes al máximo por la mañana y por la noche se te cierran los ojos antes que a los demás. Los horarios escolares y laborales suelen jugar a tu favor. Tu punto débil son las cenas y los planes nocturnos. Aprovecha las primeras horas para las tareas que exigen más concentración y deja las más mecánicas para la tarde.
🐦Colibrí
Tu reloj está en la zona intermedia, como el de la mayoría de la gente. Ni madrugas por gusto ni trasnochas por sistema, y te adaptas con relativa facilidad a cambios de horario. Tu mejor momento suele estar entre media mañana y primera hora de la tarde. Mantener horarios regulares, también el fin de semana, es lo que mejor te sienta.
🦉Búho
Tu reloj biológico va retrasado: por la mañana te cuesta arrancar, pero por la tarde y la noche estás en tu mejor momento. No es pereza, tiene una base genética. El problema es que el mundo funciona con horarios de alondra, así que muchos búhos acumulan falta de sueño entre semana. La luz natural al despertar ayuda a adelantar el reloj; las pantallas a última hora lo retrasan todavía más.